jueves, 31 de diciembre de 2009

El Lenguaje del Color.

Las diferentes combinaciones de color pueden hacer que una oficina parezca confortable, elegante, relajada, estimulante o espectacular. Incluso pueden alterar la percepción de las dimensiones de la habitación.
En este primer consejo vamos a aprender los principios básicos de la teoría del color, para saber crear esquemas cromáticos que nos permitan lograr el ambiente y los efectos que deseemos.

- La rueda de color:
Es una herramienta útil para comprender la forma en que se relacionan los colores y cómo coordinan las combinaciones de color. La más básica está formada por 12 colores: 3 primarios y 9 secundarios, si bien se puede crear tan completa como se desee, hasta llegar a los 10 millones de colores distintos que percibe el ojo humano.
- Colores primarios:
Son el rojo puro, amarillo puro y azul puro. Estos colores no se pueden obtener mezclando otros colores.
- Colores secundarios:
Se obtienen mezclando en mayor o menor proporción los colores primarios. Así obtendremos naranja, verde y violeta, pero también amarillos verdosos, azul violeta, etc.
- Colores pastel, apagados y mezclas:
Si a cualquier color primario o secundario añadimos blanco, obtendremos tonalidades pastel más o menos luminosas o pálidas. Si añadimos gris o negro lo convertiremos en un color más apagado. Y podremos obtener infinidad de mezclas añadiendo una pizca de color de otra parte de la rueda.

Una vez sabemos lo que es una rueda de color, podemos dividirla y analizarla:

- Colores cálidos: Son los rojos, rosados y amarillos -colores asociados con la luz solar y el fuego- del lado izquierdo de la rueda de color y que crean una atmósfera acogedora y confortable. Utilizando estos colores conseguiremos que una habitación grande parezca más pequeña y entrañable, o aumentaremos su luminosidad si no dispone de demasiada luz solar. Por lo fuertes que resultan, resulta más prudente elegir las versiones más suaves, como rosa, melocotón y amarillo claro y reservar los más fuertes sólo para dar pequeños toques de color en complementos.

- Colores fríos: Ocupan el lado derecho de la rueda de color y son los verdes, azules verdosos y azules. Transmiten una atmósfera tranquila y fresca y consiguen agrandar la habitación echando visualmente las paredes hacia atrás. Por otro lado, es conveniente utilizarlos en habitaciones con mucha luz natural para que no resulten tristes.

- Colores contrastados: Son aquellos que se encuentran enfrentados en la rueda de color como el rojo y el verde o el azul y el naranja. Estas parejas de color se conocen como complementarios. A la hora de decorar con ellos, uno de los colores debe ser el predominante, utilizando el otro para pequeños toques en complementos, cortinas, etc. y usando un color neutro (normalmente el blanco) para descargar.

- Colores armónicos: Son los dos, tres o cuatro colores contiguos en la rueda de color. Funcionan bien juntos porque ninguno resulta chocante o domina a los otros y se crea un espacio cromático común entre un color y el siguiente.

- Colores pastel: Hemos dicho que son los que se obtienen añadiendo blanco a cualquier color. Aparecen en la parte interior de la rueda de color. Son muy bonitos y transmiten una gran frescura. Cualquier color pastel combina muy bien con otro, incluso de aquellos que están enfrentados en la rueda de color, porque todos llevan una buena proporción de blanco.

- Colores sutiles y apagados: Son los colores puros que se han oscurecido con un poco de negro o gris o aquellos construidos a partir de una mezcla de un color secundario y otro primario como, por ejemplo, naranja con un toque de azul. Aparecen en la parte exterior de la rueda de color. Como los colores apagados contienen una parte de negro, resultan muy vistosos cuando se combinan con toques de ese color. Sin embargo, también es conveniente introducir algunas salpicaduras de colores más brillantes, para evitar que la combinación resulte pesada.

- Colores neutros: Abarcan desde el blanco hasta los cremas, beiges, castaños y marrones; y desde el gris plateado claro hasta el negro. Si pensamos en los colores terrosos de la naturaleza identificaremos estos colores neutros en el color blanquecino de la arena, los suaves marrones y castaños de la tierra y de la madera, el gris de las piedras o el blanco amarillento del maiz maduro. Aportan un contraste perfecto para el mobiliario, los cuadros o las plantas.

En nuestra próxima entrega hablaremos de cómo crear combinaciones cromáticas agradables, relajantes o estimulantes a partir de los colores que hemos identificado. Hasta entonces... ¡un abrazo!.

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